martes, marzo 07, 2006

Situación Incómoda

Elevador con seis personas. Siete pisos por delante:

Estacionamiento.
Entro en el elevador junto con una señora de unos cuarenta y tantos. Seis pisos por delante.

Ella presiona el cinco.
-¿A qué piso vas?- me pregunta la señora.
-Al quinto también, gracias.
La señora voltea hacia abajo y comienza a juguetear con sus zapatos, todo para evitar contacto visual (como nos pasa en todos los elevadores), yo sonrío ante la situación tan común hasta que...

Planta Baja.
El elevador se abre y entran de golpe cuatro personas ante la incrédula cara de la señora, quien reanuda con mucho empeño sus actividades de distracción. Los nuevos cuatro integrantes imitan su ejemplo:
Señora #1: Analiza sus zapatos rosas.
Señora #2: Finge leer unos anuncios de la pared.
Señora #3: Encuentra algo sumamente interesante en su barniz que me es imposible adivinar.
Señora #4: Realiza una contorción imposible para el ser humano promedio para picar un botón del elevador.
Señor #1: Analiza el patrón matemático en que las lámparas están ditribuídas en el techo del elevador (No es cierto, solo quiere verse distraido-interesante).
Yo: No puedo evitar reirme frente a la situación.
Parece que todo va bien cuando de pronto el elevador se detiene.

Primer Piso.
Señora #4 (la más adentrada en el elevador) sale apresurada y viendo hacia abajo, trae una enorme maleta al hombro que catapulta a las Señoras #1, 2 y 3 fuera del elevdor. Señor #1 observa el techo indiferente y Yo me tapo la cara como si eso fuera a enmudecer mi gran carcajada.
Las Señoras vuelven al elevador y la puerta se cierra.

Segundo Piso.
El elevador vuelve a parar. Un ejército de chamaquitos se decide por no entrar, probablemente asustados por la Señora #2, se parecía a Úrsula combinada con la señora fea de Monsters Inc. y un travesti. Una señora nueva, ahora Señora #4 , sube y pisa a la señora #1, que usa toda su fuerza de voluntad para no voltear a verla. Yo sigo riendo, pero ahora en silencio porque ya me ven feo de reojo. Todos queremos que el suplicio termine cuando:

Tercer Piso.
¡Otra parada del maldito elevador! Malditos indecisos, se abre la mentada puerta solo para que no haya nadie, todos desvían su mirada del vacío y se ponen nerviosos, como si se les hubieran olvidado sus técnicas de aislamiento. A mi me divierte ver el vacío.

Cuarto Piso.
Bajan Señoras # 2, 3, y 4 junto con Señor #1. Señora #1 me dirige una mirada que dice "solo un piso más".

Quinto Piso.
El trayecto ya no es divertido por la falta de Señoras, me fijo en el cambio del numerito digital verde que dice en que piso estás. Cabe mencionar que nuestro destino está entre los pisos 4 y 5. El numerito cambia a cinco y se abre la puerta, así que Señora #1 decide aventarse un chistorete:

"Es lo mismo subir que bajar."
Moraleja: Nada mejor que unas buenas escaleras, excepto tal vez, un chiste de ocasión.

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1 Comments:

Blogger Aida said...

JAJAJA. Totalmente. ¡Qué tal la Señora Ursula/trasvesti! jajajaj

4/3/08 9:37 p. m.  

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